Santa María de Uribarri (Durango)

Querido visitante, después de atravesar el imponente pórtico con cubierta de madera y sin columnas, realizado siguiendo técnicas de construcción naval y siendo el más grande de Europa de sus características, te encuentras en la entrada que accede a la nave de la epístola de la Basílica de Santa María de Uribarri. Se trata de uno los templos más monumentales del País Vasco del que ya se tiene conocimiento a finales del S. XV, gracias a la crónica de la visita de Isabel la Católica a Durango.

El templo actual presenta vestigios de los diversos estilos que se han ido superponiendo. Se pueden apreciar sus dos etapas constructivas, la 1ª gótico-renacentista, propia del cambio entre los siglos XV-XVI y la 2ª, de comienzos del siglo XVII, en el que se lleva a cabo una profunda reforma clasicista-barroca. Después de los bombardeos acaecidos sobre la villa de Durango el 31 de marzo de 1937, el templo fue reconstruido manteniendo su cuerpo gótico.

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El interior de la Basílica merece una visita detenida. Dirígete por la nave lateral hacia la parte trasera del templo. A tu izquierda puedes contemplar el retablo dedicado al Arcángel San Miguel, cuya bella escultura de finales del siglo XVII está escoltada por las modernas imágenes del también Arcángel San Rafael y el Santo Ángel de la Guarda, mientras que la caja central del ático es ocupada por el escudo de la villa. Al fondo de la nave, puedes contemplar un Cristo Yacente del siglo XX de gran devoción popular.

Sigue por el fondo y detente en el pasillo central. Desde este lugar puedes tomar conciencia de las dimensiones del templo y de la grandiosidad del retablo mayor. Proseguimos hasta la nave del Evangelio donde está la capilla de San Pedro de Verona y la pila bautismal. A tu izquierda y en lo alto se puede contemplar una vidriera moderna del martirio de San Valentín de Berriotxoa, patrón de Bizkaia.

Seguimos por la nave del Evangelio en donde podemos observar tres retablos. El primero es un sencillo retablo neoclásico asignado a San Antonio de Padua. El siguiente está dedicado a San Martín Obispo cuya talla es escoltada por San Ramón Nonato y San Basilio Magno. Está coronado por un icono de la Virgen del Perpetuo Socorro. Finalizamos este conjunto de retablos laterales con el consagrado a la Inmaculada Concepción a cuya talla acompañan las de los insignes jesuitas San Pedro Claver y San Francisco Javier. Se remata con un altorrelieve barroco de la Santísima Trinidad.

Llegando al final de la nave nos encontramos de frente con el interesante y hermoso retablo barroco dedicado a San José, esposo de María. Lo componen una talla del titular con el niño Jesús en sus brazos y tiene a San Crispín y San Crispiniano a sus lados, tallas coetáneas al retablo. En la parte superior está la imagen de Santiago peregrino, posiblemente antiguo titular.

Después de este recorrido por la nave del Evangelio, seguros de que habrás descubierto temas y figuras que desconocías, llegamos al retablo del Altar Mayor consagrado a Santa María de Uribarri, patrona de Durango. Te recomendamos que tomes asiento en los primeros bancos para admirarlo en condiciones y profundizar en su belleza.

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Este majestuoso retablo de estilo renacentista fue realizado a finales del siglo XVI y está dedicado en su totalidad a escenas de la vida de la Santísima Virgen María. Comenzando por la parte inferior, el sotobanco está compuesto por 6 bustos relicarios que escoltan un magnífico Crucificado hispano-flamenco de estilo gótico, ubicado en el lugar del sagrario desaparecido.

En la parte superior, correspondiente al banco, podemos observar los relieves de “Jesús ante Anás”, “El Prendimiento”, “La Oración en el huerto” y “la Última Cena”, escenas emotivas y de gran expresividad, todas ellas pertenecientes a la Pasión del Señor.

Continuando por el primer cuerpo del retablo, contemplamos el relieve de “la Adoración de los pastores” junto a la efigie de San Fausto, patrón de la villa, que escoltan por el lado izquierdo a la talla gótica de la Andra Mari de Uribarri, mientras que a su derecha está situada la figura de San Ignacio de Loyola, santo patrón de Bizkaia junto al relieve dedicado a “la Anunciación”.

“La Natividad de María” inicia el segundo cuerpo teniendo a su lado la talla de San Bernabé que acompañan al magnífico altorrelieve de “la Asunción de María”. A su derecha está situada la talla de San Esteban protomártir, finalizando con  la “Presentación de María en el templo”.

El tercer y último cuerpo lo componen “La Dormición de María”, las efigies del apóstol San Andrés y de San Lucas evangelista a izquierda y derecha, para acabar con los relieves de “La Coronación de la Virgen” y “La Huida a Egipto”. Como remate de tan imponente retablo, contemplamos un magnífico Calvario.

Podemos proseguir nuestro recorrido por el templo después de este rato dedicado a admirar el retablo mayor dedicado a Nuestra Señora. Ahora es el momento de acercarse al Santo Sagrario ubicado en el retablo colateral al mayor y consagrado al Sagrado Corazón de Jesús, cuya talla está acompañada por las de San Vicente Ferrer y San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de La Merced. En el ático podemos admirar la efigie de la Virgen de Fátima.

A su lado está colocado un precioso lienzo idéntico al original de la Virgen de Guadalupe de cuyas apariciones fue testigo principal Fray Juan de Zumárraga, primer obispo de México y natural de la villa de Durango.

En el último retablo, observamos un gran relieve dedicado a las Benditas Ánimas del Purgatorio dividido en 3 planos bien diferenciados, escoltado por las tallas de Santa Teresa de Jesús y Santa Teresa de Lisieux.

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Después de la visita donde hemos aunado arte y fe y, antes de abandonar el templo, te invitamos a tener un rato de recogimiento y oración, a sentarte en silencio ante la acogedora presencia de Nuestra Madre María y a meditar su vida de entrega y gratitud. O simplemente puedes alabar y dar Gloria al Señor arrodillándote ante el Sagrario.

Ponemos a tu disposición varias oraciones que te pueden ayudar en estos momentos de interiorización. Del mismo modo, si lo deseas, puedes profundizar en la vida de los Santos pinchando en los diferentes enlaces.


 

ORACIÓN A LA VIRGEN DE URIBARRI – URIBARRIKO ANDRA MARIA

Uribarriko Andra Maria. Zu durangoarren Ama maitia.
Uribarriko Andra Maria. Zaindu gaur ta beti zure herria.

Virgen de Uribarri pura, Virgen de Uribarri buena.
Tú eres madre de ternura, madre de gracia llena.
Siendo madre como eres sabes de llanto y dolor.
Bendita entre las mujeres, acógenos con amor.

 

ACORDAOS

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado.

Animado por esta confianza, a Vos acudo, Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos.

Madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

 

ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Espíritu Santo, Tú que me aclaras todo, que iluminas todos los caminos para que yo alcance mi ideal.

Tú que me das el don Divino de perdonar y olvidar el mal que me hacen y que en todos los instantes de mi vida estás conmigo.

Quiero en este corto diálogo agradecerte por todo y confirmar que nunca quiero separarme de Ti, por mayor que sea la ilusión material.

Deseo estar contigo y todos mis seres queridos en la gloria perpetua.

Gracias por tu misericordia para conmigo y los míos. Gracias Dios mío.

 

MAGNIFICAT (Lc. 1, 46-55)

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre…